Gipuzkoa es uno de los territorios más densamente poblados, pero también uno de los que mejor ha sabido proteger sus joyas naturales. De las cumbres calizas del interior y los valles profundos, a los acantilados de la costa, que cortan la respiración, nuestra red de espacios protegidos es un refugio para la biodiversidad. Pero también, para quienes buscan reconectar con la naturaleza, es el lugar perfecto porque ofrece rutas para todos los niveles y paisajes que cambian radicalmente con cada estación.
Estos son los espacios naturales que te proponemos conocer:
1. Parque Natural de Ernio-Pagoeta-Gazume (Aia)
Situado muy cerca de Zarautz, es el parque ideal para familias por ser el parque más didáctico. Combina naturaleza con patrimonio etnográfico. Una visita obligada es la Ferrería de Agorregi, patrimonio del hierro. Esta se mezcla con el bosque, y en ella podrás ver cómo la fuerza del agua movía las antiguas máquinas de hierro, así como su precioso jardín botánico. En este, cada 27 y 28 de abril se celebra su famosa Feria de Plantas de Colección.
2. Parque Natural de Aizkorri-Aratz: el techo de Euskadi
Hacia el sur de la provincia, sobre el pueblo de Oñati, nos encontramos con el techo de Gipuzkoa. En él se encuentran las cimas más altas (Aitxuri y Aizkorri) y un lugar sagrado para los aficionados a la montaña.
Puedes subir de dos formas:
Una, en coche, disfrutando del abrupto paisaje por la carretera que sube al Santuario de Arantzazu y después, subir andando hacia las campas de Urbía. De camino al santuario, puedes desviarte al barrio de Araotz e internarte en las cuevas de Arrikrutz o pararte a observar el ojo de Aitzulo y la Ermita de San Elias.
Otra forma de subir al Aizkorri es haciendo una ruta de senderismo por el paso de San Adrián: un túnel natural horadado en la roca que ha sido durante siglos la puerta de entrada a Gipuzkoa. Caminar por su calzada medieval es sentir el peso de la historia por ser utilizado desde la época romana por peregrinos y comerciantes. Es una experiencia mística caminar bajo su arco de piedra.
3. Parque Natural de Aralar: tradiciónes y leyendas
Este espacio natural está en la comarca del Goierri, también conocida como las Basques Highlands. Bajo la sombra del majestuoso y legendario Txindoki, conocido como el Pequeño Cervino en referencia al Monte Cervino de los Alpes debido a su forma, Aralar ofrece un paisaje de praderas infinitas, dólmenes y bosques de hayas. Es la esencia de la cultura pastoril, donde el queso Idiazabal nace en las bordas de altura. Es el hogar de los pastores de oveja Latxa, una oveja autóctona. Una ruta por los seles de altura para entender la cultura pastoril y terminar comprando un queso Idiazabal directamente en algún caserío es una gran opción.
3. Monte Jaizkibel: el balcón del Cantábrico
Situado entre Hondarribia y Pasaia, es la montaña costera más alta de la zona. Sus laderas esconden formaciones geológicas de arenisca roja únicas en el mundo y calas salvajes que parecen sacadas de una isla desierta. Un lugar mágico para ver amanecer sobre el mar.
4. Biotopo Protegido del Valle del Leitzaran
Situado en Andoain, es nuestro valle más virgen. El río Leitzaran corre libre entre desfiladeros verdes sin apenas presencia humana. Es un paraíso para el senderismo silencioso y la pesca sostenible, siguiendo el trazado de la antigua vía verde del Plazaola. A través de ella, podrás llegar a pueblos navarros como Leitza o Lekumberri, enlazar con la Ruta de la Costa Atlántica Eurovelo 1, en el pueblo de Latasa.
5. Parque Natural de Urkiola: la morada de Mari
Aunque situado en Bizkaia y Álava, Urkiola es un lugar mitológico de Euskadi con una energía especial. Desde Zarautz, se llega en coche en menos de una hora. Junto al Santuario de San Antonio, las crestas calizas del Anboto y los bosques de hayas forman aquí un paisaje alpino espectacular.
6. Parque Natural de Aiako Harria-Peñas de Aya.
Aiako Harria o Peñas de Aya, es el único macizo granítico de Gipuzkoa. Destaca por su perfil de tres picos inconfundible, dándole un perfil afilado y único. Situado cerca de Irún y Oiartzun, ofrece vistas espectaculares de la Bahía de Txingudi y la costa vasco-francesa.Bajo sus faldas se encuentran las minas de Arditurri, que puedes visitar para conocer nuestro pasado minero y transitar a través de su via verde, la cual llega hasta Lezo y Rentería.
7. Artikutza: un paraíso comprado
Artikutza forma parte de la Red Natura 2000 desde 2004, y es un lugar único. Situado en Navarra, este enclave natural protegido de 3800 hectáreas es, sin embargo, propiedad del Ayuntamiento de San Sebastián desde 1919. Actualmente, casi el 80% de su superficie está cubierta por bosques de hayas, robles y tejos. En este remanso de paz, uno de los lugares más lluviosos de la Península Ibérica, podrás disfrutar de rutas de senderismo balizadas, patrimonio histórico, cascadas y de su núcleo rural casi deshabitado.
8. El Flysch: Geoparque de la Costa Vasca
Aunque no es un «parque natural» en el sentido clásico, este espacio protegido entre Zumaia, Deba y Mutriku es Patrimonio Mundial por la UNESCO. Sus acantilados cuentan la historia de la Tierra a través de capas de roca milenarias. Si lo que te gusta es el senderismo, en esta zona puedes hacer alguna de las muchas rutas balizadas.
Consejos para montañer@s y senderistas:
-El tiempo es soberano y en Gipuzkoa cambia rápido. Aunque salgas con sol, lleva siempre un chubasquero, calzado con buen agarre (el barro es nuestro fiel compañero), agua y abrigo: incluso en verano, la humedad y el viento en las crestas pueden enfriar el cuerpo rápidamente y en cumbres como Aizkorri o Urkiola, la niebla puede aparecer en minutos. Consulta siempre la previsión local en www.euskalmet.eus
-Cuida el entorno y respeta el ganado. Muchos lugares son zonas de pastoreo. El respeto a los animales y a los cierres de las fincas es fundamental para mantener vivo el medio rural. En Aralar y Aizkorri las ovejas y vacas están en libertad. Mantén la distancia y cierra siempre las vallas de paso.
–Apps de ayuda. Descarga mapas offline, ya que en zonas profundas de los valles la cobertura puede desaparecer.
Compromiso Altzoan: recuerda que estos espacios son frágiles. «No dejes más rastro que tus huellas, y no te lleves más que fotografías y recuerdos».





