La Ruta del Vino y el Pescado es mucho más que un sendero de gran recorrido. Esta ruta es una arteria histórica que durante siglos unió los puertos del Cantábrico con las tierras fértiles de la Rioja Alavesa. En la antigüedad y en la Edad Media, por estos caminos, los arrieros transportaban las capturas de la flota ballenera y pesquera en salazón para poder viajar hacia el sur, y regresaban a la costa cargados de botas de vino, trigo y aceite. Hoy, el GR-38 nos invita a recorrer Euskadi de norte a sur, atravesando paisajes que cambian drásticamente en cada etapa. Te invitamos a seguirla por estar a menos de una hora de coche desde Zarauz.
1. El origen: Bermeo y el aroma a salitre
La ruta parte del emblemático puerto de Bermeo. Desde la costa, el camino sube hacia los montes de Bizkaia, atravesando la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, entre caseríos y bosques de robles. No dejes de visitar la cercan ermita de San Juan de Gastelugatze.
2. El corazón del Durangaldea
El sendero atraviesa la villa de Durango y su bello casco histórico, y se adentra en las faldas de la imponente crestería caliza del Amboto. Posteriormente se llega al paso de Urkiola: uno de los puntos más mágicos de la ruta. Cruzar el puerto de Urkiola supone dejar atrás la influencia del mar para entrar en la vertiente alavesa. Es el lugar donde, según la leyenda, habita la dama Mari.
3. La Llanada Alavesa y los humedales
Al descender de las montañas, el paisaje se abre. Entramos en la Llanada Alavesa, pasando por localidades como Otxandio, del cual dicen que es el pueblo más frío de Euskadi, y bordeamos el pantano de Ullibarri-Gamboa. Aquí el camino es llano, rodeado de campos de cereal que en su día fueron el granero de la región.
4. El Condado de Treviño y la Montaña Alavesa
La ruta atraviesa desfiladeros y pueblos medievales fortificados. El aire se vuelve más seco y el sol más presente. Es un tramo de transición donde empezamos a ver los primeros indicios del clima mediterráneo.
5. El destino: Laguardia y el Mar de Viñedos
El viaje termina en la Rioja Alavesa. Tras cruzar la Sierra de Cantabria, el horizonte se llena de hileras de vides que mueren en el río Ebro. Laguardia, villa amurallada es el final perfecto. Bajo sus calles empedradas, cientos de cuevas y calados centenarios guardan el vino que, hace siglos, los arrieros se encargaban de llevar hasta la costa.
Para terminar recomendamos ir a ver en la cercana localidad de Elciego el imponente edificio de la Bodega Marques de Riscal, diseñada por el recientemente fallecido Frank Gehry, autor también del famoso Museo Guggenheim de Bilbao.
Datos prácticos para el caminante
-Longitud: Son aproximadamente 160 kilómetros. Aunque se puede hacer del tirón en unas 7 u 8 etapas, muchos prefieren realizar tramos sueltos en fines de semana.
-Señalización: Debes seguir las marcas rojas y blancas características de los senderos GR.
-Logística: Al ser una ruta lineal, es ideal utilizar el transporte público o combinar dos coches. Muchas de las paradas cuentan con alojamientos rurales con mucho encanto.
El consejo de Altzoan:
Al terminar esta ruta, no solo habrás cruzado Euskadi a pie, sino que habrás comprendido la verdadera conexión entre nuestra costa y nuestro interior.





