Zarautz no solo es un destino de surf y gastronomía; es también un santuario para la biodiversidad. En el extremo más oriental de su playa, bajo la montaña que separa Zarautz de Orio, el río Inurritza se encuentra con el mar, extendiéndose el Biotopo Protegido de Inurritza. Este ecosistema de marismas y dunas es el hogar de un protagonista único: el Chorlitejo Patinegro (Charadrius alexandrinus).
Un pequeño habitante en peligro
Este pequeño habitante alado es un ave limícola, de patas largas y oscuras, que destaca por su rapidez al correr por la arena. Lo que le hace singular es su extrema fragilidad ya que esta especie está catalogada como vulnerable, y el hecho de que elija las dunas de Zarautz para anidar convierte a este espacio en un punto crítico para la conservación en el País Vasco y en el resto de Europa.
¿Por qué eligen Inurritza?
Este biotopo es uno de los campos dunares mejor conservados de la costa vasca y tiene todo lo que necesita esta pequeña ave: suelo arenoso y abierto para camuflar sus nidos, unos pequeños hoyos en la arena; y alimento cercano en las marismas y en la zona intermareal de Inurritza, que le proveen de los pequeños insectos y crustáceos que necesita.
Turismo de Birding: una experiencia respetuosa
Para los amantes de la ornitología o birding así como para los aficionados a la fotografía, avistar al Chorlitejo es un reto y un privilegio. Sin embargo, este tipo de turismo en Inurritza requiere una ética estricta de la cual nos hacemos eco. Por un lado, es imprescindible usar las pasarelas y no pisar las dunas, ya que los nidos son casi invisibles y se pueden aplastar accidentalmente. Por otro lado, es fundamental la observación a distancia; y por tanto, es obligatorio usar prismáticos o teleobjetivos con el fin de que el Chorlitejo no se estrese. Por último, es importante tener en cuenta la temporada de cria, entre marzo y julio, extremando con ello el silencio y la distancia.
Otros visitantes con alas
Además del Chorlitejo, en las marismas de Inurritza también podrás observar garcetas comunes buscando alimento en la ría; martines pescadores con su característico azul eléctrico; y aves migratorias que utilizan este punto como parada técnica en su viaje hacia el sur.
Compromiso Altzoan: El turismo de naturaleza es sostenible solo si respetamos los límites. Disfrutar de la belleza del Chorlitejo Patinegro es entender que somos invitad@s en su hábitat.





